El 22 de mayo de 2024, en Dublín, el Atalanta Bérgamo ganó la Europa League al vencer al Bayer Leverkusen 3-0, con un triplete de Ademola Lookman. Esa misma noche, un club de la provincia de Lombardía, fundado en 1907 por estudiantes bergamascos, levantó el primer gran trofeo europeo de su historia. En ese mismo partido, el Atalanta puso fin a la racha de 51 partidos sin derrota de los alemanes, lo que hace la hazaña aún más extraordinaria para un club que manejaba solo unas decenas de millones frente a un presupuesto rival diez veces mayor.
La historia del Atalanta es la de un club provincial que, mediante paciencia, inteligencia en el reclutamiento y fidelidad a un proyecto, terminó por alterar la jerarquía del fútbol europeo. Este artículo repasa esa gesta, desde la fundación en Bérgamo en 1907 hasta la era Gasperini iniciada en 2016, pasando por las temporadas de Champions League y la consagración europea de 2024.
1907, la fundación por estudiantes de Bérgamo
El Atalanta Bergamasca Calcio nace el 17 de octubre de 1907 en Bérgamo, ciudad lombarda situada a unos cincuenta kilómetros de Milán. El club es fundado por un grupo de estudiantes bergamascos apasionados por el fútbol, en una época en la que este deporte seguía siendo una actividad discreta reservada a una élite. La elección del nombre refleja el espíritu culto de los fundadores: Atalanta, diosa griega de la mitología, está asociada con la caza, la carrera rápida y la libertad femenina.
Durante las primeras décadas, el Atalanta milita en las divisiones inferiores antes de acceder a la Serie A en 1937. El club se instala progresivamente como una institución estable del calcio italiano, sin nunca intentar rivalizar con las potencias del Norte (Juventus, Milan, Inter, Torino). Bérgamo, una ciudad modesta en comparación con las grandes metrópolis, no dispone de los medios financieros ni de la población de los grandes clubes.
La historia del Atalanta en la primera mitad del siglo XX es la de un club que forja un carácter: tenaz, trabajador, formado en el rigor lombardo. Un solo título de Copa de Italia en 1963 adorna una lista de logros que durante mucho tiempo fue modesta. Durante décadas, el objetivo principal sigue siendo la permanencia en Serie A, a veces perdida (el club ha vivido varios ascensos y descensos a la Serie B).
Atalanta, la Dea griega que da nombre al club
El nombre del club hace referencia a Atalanta, heroína de la mitología griega conocida por su rapidez para correr y su rechazo inicial al matrimonio. Según la leyenda, proponía una carrera a pie a sus pretendientes, y mataba a quienes perdían. Este nombre, con resonancias atléticas y heroicas, encaja perfectamente en un club deportivo fundado por estudiantes imbuido de cultura clásica.
El sobrenombre «La Dea» (la Diosa) procede directamente de esta referencia mitológica y sigue siendo la denominación favorita de los seguidores bergamascos. El otro sobrenombre, «Nerazzurri» (Negro y Azul), designa los colores del club, adoptados en 1920 tras una fusión con el club rival Bergamasca, que aportó esos tonos. Las rayas verticales negras y azules del Atalanta recuerdan a las del Inter de Milán, pero con una historia y una identidad diferentes.
El escudo del club integra una figura estilizada de Atalanta. Esta identidad antigua, tanto culta como popular, da al club una singularidad que lo distingue del resto de clubes italianos. Para los seguidores de Bérgamo, «La Dea» no es solo un sobrenombre: es una figura tutelar que acompaña al club tanto en sus grandes temporadas como en sus horas oscuras.

La provincial del calcio
Durante la mayor parte de su historia, el Atalanta ha sido el club provincial por excelencia del calcio italiano. Sin ambición de un título mayor, sin gran estrella internacional, sin el presupuesto de los grandes clubes: el club encarnaba la modestia deportiva de una ciudad media de Lombardía. Esa identidad «provincial» era asumida y hasta reivindicada por los seguidores como una forma de pureza futbolística opuesta al dinero del gran calcio.
La cantera del club, una de las mejores de Italia desde los años 80, formaba regularmente a jugadores destacados revendidos a altos precios a clubes de la élite. Entre los «atalantini» formados en Bérgamo que hicieron carrera al máximo nivel se encuentran: Gianpaolo Bellini, Roberto Donadoni, Antonio Cassano, Giampaolo Pazzini, Riccardo Montolivo, Domenico Criscito, Manolo Gabbiadini, Alessio Cerci y, más recientemente, Caleb Okoli, Giorgio Scalvini.
Esta política de formación y venta, combinada con una gestión financiera prudente, permitió al club sobrevivir durante décadas de competencia desigual. Pero también impedía cualquier ambición por encima del 7º u 8º puesto del campeonato. La llegada de un entrenador visionario lo cambiaría todo.
La llegada de Gasperini en 2016
Gian Piero Gasperini toma las riendas del Atalanta en el verano de 2016. El entrenador piamontés, antiguo de las selecciones juveniles italianas, de Genoa y del Inter (con una etapa fallida en 2011), llega con una visión táctica precisa: un 3-4-2-1 ultraofensivo, una intensidad física constante y un pressing alto sistemático. Su primera temporada es inmediatamente notable: el Atalanta termina 4º de Serie A, clasificándose para la Europa League por primera vez en 25 años.

Bajo Gasperini, el Atalanta se convierte progresivamente en uno de los equipos más atractivos de Europa. El juego ofensivo, la animación colectiva y la producción de goles (el club figura regularmente entre los mejores ataques de Europa por partido) atraen la atención muy lejos de las fronteras italianas. El equipo practica un fútbol brillante, técnico y valiente, que rompe con la imagen conservadora tradicional del calcio.
Esta ascensión es progresiva: 7º en 2018, 3º en 2019 (clasificación histórica para la Champions League), y después la continuidad de temporadas en la parte alta de la tabla. Gasperini se mantiene fiel a su club, rechazando las solicitudes de instituciones más prestigiosas, lo que contribuye a la estabilidad del proyecto deportivo y a la confianza de los seguidores.
2019-2020, las primeras Champions League
La temporada 2019-2020 marca la entrada del Atalanta en el gran escenario europeo. Para su primera participación en la Liga de Campeones, el club comenzó torpemente (cero puntos tras tres partidos), pero luego reaccionó y accedió a octavos de final. Allí, el Atalanta eliminó al Valencia (4-1, 4-3 en los dos partidos) con una demostración ofensiva en Bérgamo que pudo haber sido disputada sin público por el Covid-19 (el partido fue señalado como uno de los aceleradores del brote en Lombardía).
En cuartos de final, el Atalanta enfrentó al Paris Saint-Germain en Lisboa en un solo partido debido al protocolo pandémico. Con un gol de Mario Pašalić, el club bergamasco estuvo a diez minutos de una clasificación histórica a semifinales, antes de que Marquinhos y luego Eric Maxim Choupo-Moting marcaran los goles de la victoria parisina (1-2). La eliminación fue dolorosa, pero el Atalanta demostró que podía competir en la élite.
Las temporadas siguientes ven al club clasificar regularmente para competiciones europeas. La Champions League se convierte en un objetivo recurrente, y el Atalanta confirma su estatus como quinta potencia del calcio italiano, detrás de los cuatro históricos grandes (Juventus, Inter, Milan, Nápoles).

22 de mayo de 2024: Dublín, Lookman y la consagración europea
La consagración llegó el 22 de mayo de 2024 en el estadio Aviva de Dublín. El Atalanta disputó la final de la Liga Europa frente al Bayer Leverkusen, club alemán que llegaba invicto en 51 partidos de todas las competiciones. El equilibrio de fuerzas parecía inclinarse hacia los alemanes, dirigidos por Xabi Alonso. Pero el Atalanta hizo un partido perfecto.
Ademola Lookman, delantero nigeriano llegado del RB Leipzig en 2022, fue el hombre del partido. Marcó un triplete (12′, 26′ y 75′), llevando al Atalanta a una victoria 3-0 sin contestación. Lookman entra en el selecto grupo de jugadores que han marcado un triplete en una final de una gran competición europea. Será nombrado mejor jugador del torneo y de la final.
Esta victoria es el primer gran trofeo europeo en la historia del Atalanta. Para Bérgamo, una ciudad golpeada trágicamente por la pandemia de Covid-19 en 2020 (una de las más afligidas de Italia), esta consagración tiene una dimensión simbólica especial. El club, que durante la crisis sanitaria se comprometió con donaciones y apoyo a la población, le entregó a la ciudad un trofeo que va más allá del ámbito deportivo.
El modelo económico del reclutamiento
El éxito del Atalanta se basa en un modelo económico único en Europa. El club compra a bajo precio jugadores infravalorados (jóvenes talentos, jugadores de segunda línea en las grandes ligas, promesas de campeonatos menos expuestos), los revalora con el trabajo de Gasperini y su staff, y luego los vende a precios altos a los grandes clubes europeos. Esta lógica de compra y venta de talentos genera plusvalías sustanciales, que financian la sostenibilidad deportiva del proyecto.
Varios jugadores importantes fueron revelados o revalorizados en Bérgamo: Gianluca Mancini, Mario Pašalić, Robin Gosens, Cristian Romero, Duván Zapata, Josip Iličić, Papu Gómez, Joakim Mæhle, Rasmus Højlund, Teun Koopmeiners. Las salidas de estos jugadores hacia clubes más prestigiosos generan ingresos que suman cientos de millones de euros en la última década.
Esta disciplina financiera, combinada con la fidelidad de Gasperini y la estabilidad de la dirección (la familia Percassi dirige el club desde 2010), convierte al Atalanta en un caso de estudio para los clubes europeos. La compra parcial por el consorcio dirigido por Stephen Pagliuca en 2022 (55% del capital) fortaleció aún más los recursos del club sin alterar el modelo.
El estadio Gewiss, propiedad del club
El Atalanta juega en el Gewiss Stadium, anteriormente llamado Stadio Atleti Azzurri d’Italia. El club recompra el estadio al ayuntamiento de Bérgamo en 2017, una rareza en Italia, donde la mayoría de los estadios siguen siendo propiedad pública. Esta adquisición permite al club acometer una renovación completa, modernizando las gradas, los palcos y las instalaciones, sin depender de autoridades políticas con prioridades a menudo distintas.
La instalación cuenta hoy con unas 24 950 plazas, lo que la convierte en uno de los estadios más pequeños de Serie A para un club del top 6. Esta capacidad limitada explica en parte la atmósfera singular de la curva Nord, donde los seguidores de Bérgamo son conocidos por su fervor y fidelidad, en una ciudad de menos de 120 000 habitantes que puede llenarlo para cada partido en casa.
El contrato de naming con Gewiss (grupo industrial italiano especializado en electricidad, con sede cerca de Bérgamo) también fortalece los ingresos. Así, el estadio se convierte en un activo generador de ingresos, tanto deportivos como comerciales e identitarios.
Para ir más lejos en el calcio italiano, escribimos un artículo sobre la Juventus y el imperio Agnelli, así como sobre la Fiorentina y los violetas de Florencia.
Lo que hay que recordar
- El Atalanta Bérgamo fue fundado el 17 de octubre de 1907 por un grupo de estudiantes bergamascos, bajo el nombre de Atalanta Bergamasca Calcio.
- El nombre hace referencia a Atalanta, diosa griega de la caza y la carrera, de donde procede el sobrenombre «La Dea».
- Los colores negro y azul se adoptan en 1920 tras una fusión con el club rival Bergamasca.
- Gian Piero Gasperini toma el mando del club en 2016 e impone una revolución táctica con un 3-4-2-1 ultraofensivo.
- Primera clasificación a la Champions League en 2019, seguida de un cuarto de final en 2020 perdido por poco frente al PSG (1-2).
- Primera Liga Europa en 2024 frente al Bayer Leverkusen (3-0) en Dublín, con un triplete de Ademola Lookman.
- El club recompró su estadio en 2017 (Gewiss Stadium, ex-Atleti Azzurri d’Italia, 24 950 plazas), una rareza en Italia.
- El modelo económico se basa en la compra de jugadores infravalorados, su valorización por Gasperini y su reventa a precios altos.
Para ir más lejos
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo se fundó el Atalanta?
El Atalanta Bérgamo fue fundado el 17 de octubre de 1907 en Bérgamo, en Lombardía, por un grupo de estudiantes apasionados por el fútbol. El nombre oficial completo es Atalanta Bergamasca Calcio, en referencia a la diosa griega Atalanta.
¿Por qué se llama Atalanta el club?
El nombre hace referencia a Atalanta, heroína de la mitología griega conocida por su rapidez a la carrera y su rechazo al matrimonio. Esta elección refleja el espíritu culto de los estudiantes fundadores de 1907. El sobrenombre «La Dea» (la Diosa) procede directamente de esta referencia mitológica.
¿Qué trofeo europeo ganó el Atalanta?
El Atalanta ganó la Europa League el 22 de mayo de 2024 en Dublín, al vencer al Bayer Leverkusen 3-0 gracias al triplete de Ademola Lookman. Es el primer trofeo europeo mayor en la historia del club, que puso fin a una racha de 51 partidos sin derrota de los alemanes.
¿Quién es Gian Piero Gasperini?
Gian Piero Gasperini es el entrenador que transformó al Atalanta desde su llegada en 2016. Su 3-4-2-1 ultraofensivo y su intensidad física constante convirtieron al Atalanta en uno de los equipos más atractivos de Europa, con clasificaciones regulares en Champions League y la conquista de la Europa League en 2024.
¿Cuál es el estadio del Atalanta?
El Atalanta juega en el Gewiss Stadium, anteriormente Stadio Atleti Azzurri d’Italia, en Bérgamo. El club compró el estadio al municipio en 2017, una rareza en Italia. La instalación cuenta con unas 24 950 plazas, lo que la convierte en uno de los estadios más pequeños de la Serie A para un club del top 6.
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